Un viernes más, comienza la clase de Atedu. Y nos toca hablar de que, el 4 de enero, mientras estábamos de vacaciones, se celebraba una efeméride importante: ¡El día Mundial del Braille!
En la asamblea inicial hablamos de Louis Braille, un pedagogo que perdió la vista a los 3 años y de cómo a partir de un lenguaje de comunicación del ejército desarrolló este lenguaje.
Con un alfabeto braille en mano, nos toca trabajar.
Primero aprendemos a escribir nuestro nombre, y después, con la ayuda de un punzón, escribimos un mensaje secreto que las familias intentarán descifrar en casa.
El Braille ha sido fundamental para la inclusión de personas con discapacidad visual, proporcionando una herramienta esencial para su autonomía y acceso a la cultura, y todo esto se recuerda el 4 de enero, cumpleaños del genial autor de este lenguaje.
La educación, para que sea integral, debe ser inclusiva.
Seguimos aprendiendo diferente.